° El presente siempre es insatisfacción °

martes, 7 de junio de 2011

Eras fundamental e imprescindible en esos odiosos momentos de espera.
Muchas veces sentía que no podía caminar tranquila y feliz si no estabas a mi lado.
Tomar un café sin tu compañía era casi impensable.
En áquellas noches llenas de alcohol, música, baile y risas, eras infaltable.
Cuando el frío era insoportable o el estrés se apoderaba de mi, siempre contaba contigo.
Cuando permanecíamos mucho tiempo separados, mi único consuelo era pensar en que muy pronto nos reuniriamos y tu volverías a posarte suavemente sobre mis labios.
Muchos me decían que me alejara de ti, que a la larga la única que salia perdiendo era yo.
Yo no les hacía caso, supongo que me sentía muy segura del vínculo que habíamos construído durante tantos años.

Pero un día todo cambió, supongo que crecí y me dí cuenta que solita puedo seguir el camino sin perderme.

Hoy ya no fumo. 

(*idea cortesía de A.)


3 comentarios:

Frael Rota dijo...

UN FINAL PERFECTO!

Martín Jinete dijo...

Para mí es un vicio de la soledad y a veces alguien con el que se puede dialogar o acompañarse.
De todas maneras planeo dejarlo.

Mara dijo...

Muy válido su comentario Sr. Jinete el cigarrillo se convierte muchas veces en la compañía perfecta, sobre todo en momentos de espera.
Pero lo mejor es alejarde de él ;)