° El presente siempre es insatisfacción °

martes, 2 de febrero de 2010

Señales que me das, señales que me llegan, señales que me invento...


¿Por que recurrir a ese patético argumento para justificar ciertos impulsos?


Es como quien tira la piedra y esconde la mano: "Lo llamé, pero es que oí la canción que le dediqué hace 2 años y soñé con su tía muerta y eso tiene que ser una señal..."


Pff, Pff y mil veces Pff.


Tenga coraje, asuma las cosas y reconozca que jodió, pujó y sufrió hasta que pudo realizar su jugada maestra al mejor estilo "Astucia Naval", lo que le permitió autoengañarse diciendo que todo se trató de una "conspiración cósmica".


Y ahí está usted, con la cabeza a punto de explotar por una sobredosis de información (o más bien desinformación), pensando si hizo bien, si era lo mejor, si quedó como un rey o por el contrario como el peor de los petardos y todo por la famosa "señal".


Chau Chau miedo!!


Si lo llamó, si la buscó, si le escribió, fué sencillamente porque quiso, porque le dió la gana, acéptelo, asúmalo, deje la pendejada y deje en paz el azar.

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