° El presente siempre es insatisfacción °

lunes, 12 de noviembre de 2007

La cosa mas dulce


Siempre me ha gustado todo lo que escribe Efraim Medina,me parece un hombre misteriosamente encantador,dueño de una sinceridad envidiable y un agudo sentido del humor,hoy en especial,me gustó más que nunca. Leí un articulo que publicó en su blog,el cual en días pasados había revisado rápidamente en la revista Soho,es tan cierto todo lo que dice,piensa,siente,cuestiona; y al mismo tiempo es tan deprimente ser y actuar como una mujer políticamente correcta.

Siempre me he quejado por eso, y en parte debe ser porque no cumplo con muchos de esos parámetros exigidos a las "niñas bien", por eso me reconforta tanto saber que alguien como Medina tenga una opinión similar al respecto. Sin el animo de querer convertirme en la próxima Florence Thomas,me di a la tarea de elaborar una particular lista en la que incluyo todas las cosas que hacen la mayoría de las viejas y que me recontrapudren:

1.Que para dirigirse al novio,esposo o mozo en cuestión tengan que hablar como una especie de teletubbies,solo porque toda la vida les han dicho que eso se oye "tiernisimo" Y ni hablar del "bebe" o el "mamor"... en realidad esto no es mas que una gran muestra de insoportable cursilería y un argumento mas que confirma la supuesta debilidad del género.

2.La perra oculta,siempre he dicho que todas las viejas,sin excepción,llevan una desaforada e insaciable vagabunda adentro, la diferencia esta en que algunas mujeres la sacan todo el tiempo sin vergüenza alguna, otras lo hacen de vez en cuando,pero mi protesta va en contra de aquellas que afirman nunca sacar a pasear a sus chandosas, pero en realidad lo hacen, y bien seguido, solo que para no atentar contra esa dulce imagen de "niña bien" lo niegan a toda costa.

3. Las casi virgen, las cuales se dividen en 2, las que dicen no haber hecho nada aún en espera de su príncipe azul, y las que afirman solo haber estado con un tipo, máximo 2, antes del pretendiente actual, aja...

4. Me enferma que las viejas tengan que adoptar esa actitud de celosa compulsiva,es chistoso que los tipos se quejen todo el tiempo de esto, pero solo basta con un minuto en el que ellas abandonen esta posición de guachiman empedernido, para que el sujeto en cuestión piense que su novia ya no lo quiere y no le importa un carajo esa relación.Como quien dice que pa' no quedarse vistiendo santos y desvistiendo borrachos no se puede prescindir de un buen bolillo y un fiel radio de pilas.

5.Me emberraca que la mayoría de mujeres se declaren socialmente abstemias en cuanto al trago, se juran divinas diciendo delante de los tipos que ellas rara vez se han pegado una rasca de aquellas con guayabo secundario y toda la vaina ( es mas, pienso que en este mundo en el que andamos deberíamos agradecer cualquier oportunidad de enlagunarnos...).El caso es que pareciera que los únicos que tienen derecho a dejar su vida en una botella ante los ojos de todos son ellos, a nosotras nos toca a puerta cerrada, eso en una niña no esta bien visto...

6.Pero lo que mas me produce agrieras es lo mal nacidas que podemos llegar a ser entre nosotras , yo he sido una malparida muchas veces y de la misma manera lo han sido conmigo, sin importar, edad, raza, religión, toda fémina en un momento de extrema desesperación estará dispuesta a transformarse en una furiosa bestia llena de odio y maldad, y después dicen que no hay nada mas puro que el amor de una mujer...


Mara

3 comentarios:

Homòfilo dijo...

Muy sincero tu post, supongo (no con mucha certeza) que ser mujer en este mundo "globalizado" no es nada fàcil.

ANGELITA EMPANTANADA dijo...

Tienes razón, ser mujer no tiene por qué ser la cosa más dulce, si somos las perras desinhibidas que jartan, fuman y se lo piden al man que les gusta, estamos en el ojo del huracán y somos la comidilla de todas las viejas y los hombres también se convierten en unos verdugos incomprensibles porque disfrutan de nuestra compañía y se divierten, pero en el fondo nunca tomarán en serio a una mujer como esta; en cambio la monja mojigata que nunca se divierte ni saca a pasear a su canchosa interior, se convierte en la esposa ideal, la mujer de mostrar ante la sociedad, pero a la que el hombre le monta los cachos cada vez que puede porque es lo más aburrido del mundo. Por eso la opinión del hombre me importa un carajo y SÍ ser mujer es muy jodido.

Consejo Ciencia Politica dijo...

Amiga, amiga encuentro una deliciosa sinceridad en tus palabras, esa verdad oculta que a nosotras todas unas damas de colegio de monjas nos enseñan a ocultar. Sin embargo, apesar de esas mil enseñanzas nunca aprendimos muchas cosas de las que nos enseñaron y siendo honesta no me siento mal ni siento verguenza por eso, porque mientras sacabamos las canchosas y nos embriagabamos, las otras que aparentemente lo habian aprendido todo jugaban a las ovejas siendo unas perras , lobas y zorras camufladas.
que vivan las mujeres sinverguenza, las vagabundas, las borrachas que disfrutan que los jueves haya cerveza a mil jajajajajaja